4. Hubert Laws Amazing Grace

Hubert Laws – Amazing Grace -Día 4

Escucha

Hay días en los que buscamos una obra.

Y hay otros en los que es la obra la que nos encuentra.

Hoy no tenía pensado escuchar Amazing Grace. De hecho, estaba buscando cuál sería la primera obra de jazz que compartiría en este diario. Entre esa búsqueda aparecieron nombres como Herbie Mann y Hubert Laws. Entonces presioné reproducir.

No conocía esta versión.

Y bastaron unos segundos para sentir que necesitaba escucharla completa.

Llegó en un momento de mucha incertidumbre. De esos en los que la mente no deja de construir preguntas, imaginar futuros posibles y recorrer caminos que todavía no existen. Hay momentos así en la vida: el corazón duele, las decisiones pesan y el ruido interior parece no detenerse.

Entonces comenzó a sonar la flauta.

Y, por unos minutos, todo se volvió un poco más silencioso.

No porque la música resolviera mis preguntas, sino porque me recordó que no todo necesita resolverse inmediatamente. Hay emociones que primero necesitan ser acompañadas.

Eso hizo esta versión conmigo.

Me regaló tranquilidad.

Me regaló esperanza.

Y me recordó por qué elegí dedicar mi vida a la música.

Conozcamos la obra

Amazing Grace es uno de los himnos más conocidos del mundo. El texto fue escrito en el siglo XVIII por John Newton, un marino inglés cuya vida dio un giro profundo tras una experiencia que transformó su manera de entender el mundo. Años más tarde escribió este himno como una reflexión sobre la esperanza, el perdón y la posibilidad de comenzar de nuevo.

La melodía con la que hoy se interpreta, conocida como New Britain, se incorporó varias décadas después y terminó convirtiéndose en una de las melodías más reconocibles de la tradición anglosajona.

A lo largo del tiempo ha sido interpretada por coros, cantantes, gaitas, orquestas, solistas e innumerables músicos de distintos estilos.

Hubert Laws decidió llevarla al lenguaje del jazz sin perder su esencia contemplativa.

Y quizá esa sea una de las razones por las que esta versión resulta tan especial: no busca impresionar. Busca hablar.

¿Cómo está construida?

La melodía de Amazing Grace es de una sencillez extraordinaria.

No necesita grandes saltos, ni pasajes virtuosos, ni una técnica deslumbrante para emocionar.

Precisamente ahí reside su fuerza.

Hubert Laws comienza con una interpretación íntima, casi como si estuviera improvisando para sí mismo. Poco a poco el acompañamiento se incorpora, pero nunca desplaza a la melodía principal. Todo parece construido para dejar espacio a la respiración, al silencio y al sonido de la flauta.

Escuchar esta versión también nos recuerda algo importante: una gran interpretación no siempre depende de tocar muchas notas. A veces consiste en encontrar el peso justo de cada una.

¿Qué escuchar?

Te propongo escuchar esta grabación dos veces.

La primera, simplemente disfrutándola.

La segunda, poniendo atención en algunos detalles.

  • El color del sonido de Hubert Laws. ¿Qué sensaciones te transmite?
  • Su manera de respirar. Las frases parecen surgir con total naturalidad.
  • El uso del vibrato. Escucha cómo cambia según la intensidad de cada momento.
  • La relación entre la flauta y el acompañamiento. Ninguno intenta imponerse sobre el otro; parecen conversar.
  • La sencillez de la melodía. ¿Por qué una música con tan pocas notas puede conmover tanto?

Y, si eres flautista, te propongo un pequeño juego.

Durante la introducción pregúntate qué instrumento estás escuchando. La primera vez que escuché esta grabación tuve la impresión de que la melodía inicial estaba interpretada con una flauta alto. Esa duda hizo que volviera a escuchar la grabación varias veces, comparando registros, colores y timbres. Descubrí que escuchar también es investigar.

Una segunda escucha

Cuando entré a la escuela de música, muchas veces sentí que la música se convertía en otra cosa.

Aparecieron la técnica, los concursos, los exámenes, los logros, la edad, las comparaciones.

Todo eso forma parte del camino y tiene su lugar.

Pero no quiero que ese sea el centro de mi relación con la música.

Ni para mí.

Ni para quienes lleguen a Fláutica.

Quiero que este sea un espacio para recordar que el arte también puede ser refugio.

Que una obra puede acompañarnos en un momento difícil.

Que una melodía puede devolvernos un poco de esperanza.

Que aprender un instrumento también es aprender a escuchar el mundo con más sensibilidad.

Hoy entendí que eso es lo que quiero compartir.

No solamente repertorio para flauta.

Sino aquellas músicas que, de una u otra forma, han sido un pequeño rayo de luz en medio de la oscuridad.

Porque el arte siempre ha hecho eso por mí.

Y, si algún día esta escucha acompaña a alguien más en un momento difícil, entonces este diario habrá cumplido su propósito.

Escuchala aquí:

Ficha de escucha

Título Amazing Grace
Intérprete Hubert Laws
Compositor de la melodía Tradicional (melodía conocida como New Britain)
Autor del texto original John Newton (1725–1807)
Nacionalidad del intérprete Estadounidense
Género Góspel / Jazz
Álbum Morning Star (1972)
Duración Aproximadamente 5 minutos
Instrumentación Flauta solista y ensamble de jazz
Versión recomendada Hubert Laws – Amazing Grace (Morning Star, 1972).
2.Cécile Chaminade – Concertino para flauta y orquesta, Op. 107 Día 2

Cécile Chaminade –Concertino para flauta y orquesta, Op. 107 | Día 2

Cécile Chaminade – Concertino para flauta y orquesta, Op. 107
Versión recomendada: Manuela Wiesler, ORF-Sinfonieorchester, dir. Milan Horvat
⏱️ Duración de la obra completa: 8:15 minutos

🌿 El gesto heroico de la flauta

Desde los primeros compases, el Concertino de Chaminade irrumpe como una declaración de principios: la flauta no solo canta —también brilla, seduce y conmueve.

Es una obra que exige dominar técnica y expresión en cada compás, pero también proponer un juego teatral: la solista es protagonista absoluta, sostenida por una orquesta que la acompaña con sobriedad y elegancia.

Hay momentos líricos, casi íntimos, seguidos de estallidos virtuosos.
Y luego… la cadenza: ese momento suspendido donde la flauta queda sola, como si por fin pudiera hablar sin interrupciones.

Escucharla en la versión de Manuela Wiesler es encontrarse con un discurso musical claro, elegante, decidido.

🎓 Flaútica | ¿Qué tiene de especial esta obra?

✳️ Sobre la compositora:

Cécile Chaminade (1857–1944) fue una compositora, pianista y pedagoga francesa que desde muy joven mostró un talento excepcional. A lo largo de su carrera escribió más de 400 obras, muchas de ellas con gran éxito editorial, tanto en Francia como en Inglaterra y Estados Unidos.

En 1913 se convirtió en la primera mujer compositora en recibir el título de Chevalier de la Légion d’Honneur, el mayor reconocimiento civil de Francia. A pesar del contexto patriarcal de su época, logró sostener una carrera profesional sólida y respetada, especialmente en el repertorio de salón y en obras para piano, voz y flauta.

✳️ Sobre la obra:

El Concertino, compuesto en 1902, fue una obra de encargo del Conservatorio de París para ser usada como pieza de examen (concours) de ese año. Esta competencia anual, conocida simplemente como le Concours, determinaba qué estudiantes se graduarían y con qué distinción. En esa época, el profesor principal de flauta en el Conservatorio era Paul Taffanel, considerado el padre de la flauta moderna, y probablemente fue él quien eligió a Chaminade para escribir la obra.

Aunque está escrita en un solo movimiento continuo, su estructura interna presenta secciones contrastantes: introducción majestuosa, episodio lírico, cadenza libre y final virtuoso. Es una pieza que exige control técnico, flexibilidad expresiva y claridad estructural.

✳️ Elementos que puedes observar o trabajar:

  • Expresividad amplia: ideal para explorar matices dinámicos y colores tímbricos.
  • Fraseo melódico: especialmente en la sección central lenta.
  • Técnica brillante: exige flexibilidad, velocidad, dominio del registro agudo y precisión.
  • Cadenza: espacio para trabajar libertad rítmica, énfasis expresivo y confianza escénica.

🪶 Preguntas para flautistas

  • ¿Qué te pide la música en cada sección: contención o despliegue?
  • ¿Cómo mantienes el control técnico sin perder el discurso emocional?
  • ¿Qué tipo de protagonista eres cuando tocas esta obra?

🌟 Sobre la intérprete

Manuela Wiesler (1955–2006) nació en la selva virgen de Brasil, hija de un camarógrafo austriaco y una bailarina brasileña. Creció en Suecia, donde comenzó su formación musical, y luego estudió en París con Alain Marion y en Basilea con Aurèle Nicolet, dos figuras clave de la flauta del siglo XX.

Fue solista de la Orquesta Sinfónica de Islandia y destacó tanto en el repertorio clásico como en la música contemporánea. Su estilo se caracterizaba por su sonido claro, fraseo medido y expresividad contenida.

En esta grabación del Concertino, Wiesler ofrece una versión sensible, transparente y técnicamente impecable, donde deja que la música brille sin excesos, con naturalidad y profundidad.

Wiesler no fuerza la emoción: la deja respirar.

El Concertino de Chaminade es una escena para una sola voz.
Una voz que no suplica, ni grita, ni se esconde. Habla con luz.
Y tú, ¿cómo vas a brillar hoy

🎶Escúchala aquí

🔗 YouTube – Manuela Wiesler, ORF-Sinfonieorchester, dir. Milan Horvat

📄 Ficha de la obra

Título completo Concertino para flauta y orquesta, Op. 107
Compositora Cécile Chaminade (1857–1944)
Nacionalidad Francesa
Movimiento Obra en un solo movimiento continuo
Duración Aprox. 8:15 minutos
Género Concierto breve (concertino)
Período Romanticismo tardío / Belle Époque
Año de composición 1902
Tonalidad Re mayor
Dotación instrumental Flauta solista, orquesta sinfónica
Versión recomendada Manuela Wiesler, ORF-Sinfonieorchester, dir. M. Horvat

📚 Para saber más: